¿Qué son los Chakras?


Todos los sistemas culturales de salud y sanación dividen el cuerpo en áreas o centros energéticos. Si miramos al rededor del mundo encontraremos que todas las culturas tienen maneras particulares de entender la salud y la enfermedad y en general se parecen mucho.

A lo largo de la historia de la humanidad las sociedades han intentado explicar por que nos enfermamos y qué hacer para curarnos. Cada cultura y tiempo en la historia tiene un entendimiento propio. Por ejemplo, en el medioevo en Europa y durante el Periodo de Iluminación, las personas creían que muchas enfermedades eran por exceso de sangre y por eso los médicos recomendaban poner sanguijuelas para drenar la sangre excesiva. De hecho en el siglo 20 todavía se usan sanguijuelas en algunas terapias médicas.

En las tradiciones de India, China y México se dividía el cuerpo en siete centros energéticos. En sánscrito antiguo (el idioma antiguo de la India) estos centros energéticos se llamaban Chakras. Cada cultura le asigna cualidades y propiedades a cada chakra. En Luneda hemos tomado de la sabiduría de los Chakras para organizar las líneas de productos y para guiar nuestras decisiones de salud.

A continuación vamos a conocer más a fondo los chakras y sus propiedades. Recuerda que nadie conoce tu cuerpo como tu y vas a desarrollar una relación propia con tus chakras!  

 

Ciclo lunar
Chakra 1: Base. Color Rojo.

El chakra base en nuestra conexión con la tierra y nuestra familia. Se caracteriza con la conexión con nuestra sangre- tanto simbólicamente como físicamente. Este chakra incluye los órganos y sistemas al rededor del sacro que incluyen: el sacro y coccyx, periné, vulva, clitoris, pene, ligamentos y músculos de la pelvis, colon, ano. Cuando trabajamos con el primer chakra vamos a tocar temas de linaje, territorio, hijos, rituales familiares y seguridad.

 

Dulce Espera
Chakra 2: Creatividad. Color Naranja.

El segundo chakra es nuestra conexión con nuestra capacidad creativa. Como mujeres aquí gestamos hijos, en nuestro útero y muchas veces es nuestra conexión con la maternidad. En este chakra también nos relacionamos con los ciclos de creación y destrucción, ciclos de expansión y contracción. Este chakra incluye los órganos y sistemas al rededor del útero: útero, trompas, ovarios, huesos de la pelvis y en hombres la próstata. Cuando trabajamos con el segundo chakra vamos a tocar temas de abundancia, creación, escritura, poesía, belleza exterior, cuidar de los demás, gestación de nuevos proyectos y nueva vida.

 

Buen Provecho
Chakra 3: Auto-estima. Color Amarillo

El tercer chakra también es conocido como el plexo solar. En este chakra habita nuestra conexión con nuestra identidad como persona, nuestra auto estima, nuestro lugar en nuestra tribu y comunidad. En este chakra trabajamos nuestra ego, nuestra fuerza, nuestros logros profesionales y nuestra personalidad. No es sorpresa que el miedo, las crisis vitales y las emociones al rededor de nuestro Ser Yo se manifiestan en esta parte del cuerpo. Este chakra incluye los órganos digestivos incluyendo el estómago, intestinos delgados y grueso, pancreas, vaso y músculos abdominales. Cuando trabajamos el tercer chakra vamos a indagar en nuestra auto-estima, nuestra percepción de nuestro lugar en el mundo y el valor tenemos en nuestra comunidad.

Purificación Profunda
Chakra 4: Amor incondicional. Color verde

El cuarto chakra es el corazón y la alquimia emocional. El corazón es capaz de convertir cualquier juicio, evento, historia contada y suceso en amor y compasión. De esta manera el cuarto chakra es alquimia, ya que tiene la capacidad de convertirlo todo al amor incondicional. Los órganos que participan en el chakra corazón son el corazón, el timo y el hígado. Todos estos órganos trabajan para transformar lo que no es “util” en algo esencial para la vida. El corazón bombea oxigeno y nutrientes, el timo crea anticuerpos y el hígado crea y proceso enzimas y hormonas. El corazón rompe y establece la barrera entre lo externo y lo interno, entre lo que es tuyo y lo que es de los demás, ya que eres capaz de sentir empatía y dolor por los demás y a través del chakra corazón eres capaz de integrar algo externo a algo interno. Cuando trabajamos el cuarto chakra tocamos temas de limites, transformación de emociones, resentimiento y amor, guardar y soltar y la alquimia de la vida emocional.

Centro Inmune
Chakra 5: Comunicación. Color Azul

El quinto chakra es el área de la garganta. Aquí habita la capacidad de comunicación y metabolismo, el ritmo propio. En este chakra aprendemos todos los días a identificar qué necesitamos y pedirlo. Los órganos involucrados en este chakra son la garganta, la tiroides, los senos, los hombros y el cuello. En este chakra habita nuestra capacidad de pedir ayuda y nuestra verdad como palabra. Cuando trabajamos el quinto chakra será a través de la voz, el canto y el silencio, diciendo nuestra palabra con compasión y encontrando el silencio cuando sea necesario. En este chakra también cargamos nuestras responsabilidades, sobre nuestro hombros, y aquí aprendemos a pedir ayuda a los demás o a no cargar lo que no nos corresponde.

Dulce Crianza
Chakra 6: Tercer Ojo. Color Indigo

El sexto chakra es el tercer ojo, la parte más profunda del cerebro. Aquí habita la intuición y la capacidad de ver más allá de lo evidente. El sexto chakra también rige nuestros centros hormonales e inmunes, donde decidimos quien o que es amigo y quien no lo es. El tercer ojo nos avisa de peligros, de oportunidades y nos pide escucha. Muchas veces vamos a encontrar sabiduría al enfermarnos, ya que la misma enfermedad no dice algo, o es una solicitud del sistema de la quietud y la auto-sanción. En el sexto chakra encontramos el hipotálamo, pituitaria, las zonas del cerebro, los ojos, la frente y lo que llamamos el sexto sentido. Cuando prestamos atención  al tercer ojo somos capaces de confiar en nosotros mismos y en nuestra sabiduría interior.


Chakra 7: Coronilla. Color Violeta

El séptimo y último chakra es la coronilla y nuestra conexión con lo divino. Aquí nos volvemos esencia y recordamos el sentido más sublime de la vida. En el séptimo chakra ya no hay órganos, ya que es nuestra alma, y nuestra conexión con el sentido de para qué llegamos a esta vida. Cuando trabajamos el sentimos chakra vamos a recordar nuestra esencia primordial y vamos a soltar expectativas, interpretaciones, distracciones, materialismo y pensamientos. Hazte la siguiente pregunta: cuando te mueras, ¿qué habrá sido lo que más importante de esta vida?

Cada chakra trae preguntas y oportunidades.

Cada chakra abre posibilidades para la sanación y la integración del cuerpo, mente y espíritu.

¿Qué chakra necesita de tu atención?  


1 comentario


  • Betzabel

    Me gustaría utilizar estos productos en mis terapias.
    Conocer cada uno de los productos como sus beneficios.
    Saludod


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